21 de abril de 2010

El sindicato

El sábado pasado me visitó por segunda vez en la obra un representante de conocido sindicato. La primera vez -hace meses- me exigió afiliar a "mis albañiles" con su sindicato si quería yo evitarme problemas. Le expliqué entonces que yo estaba autoconstruyendo y se fue enfurruñado.

Ahora pasó de nuevo y en un tono bastante altanero me dijo: - "¡¡¡tus papeles!!!¿¿dónde los tienes??"
-"¿quién pregunta?¿me viene a ayudar?" le respondí . Apenas olió trabajo y me reconoció. Empezamos a platicar y me confesó que no creía que yo estuviera trabajando solo. Me amenazó cordialmente con que vigilará para comprobar que tengo albañiles. Le pedí que mejor me afiliara a mí al sindicato, puesto que tengo un jefe tacaño y que me obliga a trabajar largas horas extras los fines de semana sin darme mucho de comer (yo mismo). Se fue inmediatamente ;-)))


¿Será que me vio vestido de esta manera y por eso mejor me dejó en paz? Creo que asumió que no había mucho que obtener...

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