15 de agosto de 2010

Sufro una cruel pena...




Estuve de viaje estas semanas y no me aparecía por el terreno hace un mes. Me llevé una desagradable sorpresa:  ya compraron un terreno al otro lado de la cañada y lo empezaron a construir. Encontré una enorme máquina conformando toda la topografía (y dàndole en la torre a los árboles):



También cambiaron el curso del arroyo que fluye estacionalmente en el fondo de la cañada:



Desafortunadamente, este terreno queda en mi vista. Espero que por lo menos la casa que construirán  quede bonita.



Cambiando de tema:  avancé un poco más en la colocación de piedras de rio en la base del muro:


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